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La mochila en el monte,
un lastre imprescindible

La mochila es un elemento básico de la indumentaria del montañero. Cubre con la función de transporte de materiales y alimentos necesarios para la actividad en el monte, y de su diseño, volumen y peso va a depender en gran medida el grado de satisfacción que obtendremos de un día de excursión.
El diseño de la mochila es el aspecto que más ha evolucionado. En los últimos años, se han comercializado mochilas específicas para senderismo, escalada, esquí, etc. e incluso diferenciadas para mujeres y hombres. El material más utilizado para su fabricación es la poliamida que es muy resistente a la abrasión y al desgarro.
Los tirantes de los hombros y el cinturón se confeccionan de material mullido, evitando así los roces, los hormigueos e hinchazón de las manos y algunas molestias en zona lumbar y piernas. El cinturón tiene una gran importancia pues con su uso adecuado se consigue un reparto del peso de la mochila del 60% sobre los hombros y del 40 % sobre la cintura. Estos puntos de sujeción, junto con la estructura anatómica que se adapta perfectamente a la espalda, persiguen un estado de confort durante la actividad y evitan posibles accidentes que se pudieran dar por un mal acoplamiento entre el cuerpo y la mochila.
El tamaño de la mochila se mide en litros siendo la más adecuada para salidas de una mañana o de un día, las de 20-40 litros. Para fin de semana, necesitaremos un volumen de 40-65 litros y para salidas de larga duración, mochilas de más de 65 litros.
El peso a transportar deberá ser siempre el mínimo indispensable no debiendo exceder en ningún caso el 20% del peso corporal. En la mochila ligera o “mochila de ataque”, meteremos ropa de abrigo y repuesto, alimentos ligeros y energéticos, cantimplora con agua, mapa, brújula y/o GPS, máquina de fotos, teléfono móvil, navaja… y un pequeño botiquín con material de curas y algún analgésico.
Por último, conviene recordar la importancia del reparto del peso en el interior de la mochila. Los objetos más pesados se colocarán pegados a la espalda y algo elevados, los más ligeros en la base de la mochila y los intermedios en la parte posterior.